45365, de Bill y Turner Ross: "Ítaca"


«Cuando te encuentres de camino a Ítaca, 

desea que sea largo el camino, 

lleno de aventuras, lleno de conocimientos». 


Así comienza el poema de Constantino Cavafis, el autor griego que reformuló la poesía de su patria, resignificando el legado que le dejaron los clásicos de la Hélade.

 

Haber visto 45365, la primera película de los hermanos Ross —gracias a la retrospectiva que se está haciendo en la Filmoteca de Catalunya con la colaboración del festival Americana—, ha supuesto un viaje interno a las profundidades cavernosas de recuerdos maltrechos. El documental —como declaró Turner Ross en la presentación de la película— fue hecho por dos jóvenes naifs con una gran pasión por inmortalizar su ciudad natal, Sidney. En eso consiste, en esencia, toda la obra: un paseo por las calles de la ciudad, captando escenas y personajes tan pintorescos, oriundos de una zona rural dentro del llamado “cinturón de óxido”.


La película comienza con una pantalla en blanco cuya luz inunda toda la sala; sobre ella aparece sobreescrito, en negrita, el título 45365 y una explicación que detalla su significado numérico: «Es el código postal de su ciudad natal». Hay algo en toda la obra —y esto viene a colación del poema de Cavafis— que rezuma una nostalgia inmensa. El sitio donde se criaron, en pantalla grande, con sus vecinos como protagonistas; siguiendo el ciclo electoral para el juez del condado; viendo cómo la melena de los árboles se tiñe de ocre para terminar sus mechones bajo una capa de nieve que lo inunda todo. Personas que, para nosotros, se volvieron personajes; vidas que se transformaron en historias; recuerdos que no son más que anécdotas. 

Es inevitable pensar, ya que la película se rodó en 2009, cuántas de las personas que ahora se ven seguirán existiendo, cómo serán ahora, si habrán conseguido lo que se propusieron. Este retrato, grabado en piedra, que nos proponen los hermanos Ross apela a nuestros orígenes; apela a viejos nombres que durante años nunca más pronunciamos; apela a nuestra Ítaca, el lugar al que un día tendremos que regresar para estar en paz con los fantasmas del pasado.


El mes es largo, así que aprovechen la oportunidad para descubrir a unos autores tan brillantes como son Bill y Turner Ross; artistas con una voz sorprendente que desgarra la piel a cachitos y te lame las heridas con susurros. 45365 no es más que un tentempié de lo que está por venir, pero ojalá todas las óperas primas saciaran tanto como esta.  





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