Magnolia
Lanzaron mil piezas por la borda; todo un rompecabezas que ha desformado los pétalos enraizados de tus palmas. Una de las falanges superiores se ha dislocado con el roce de mis labios y el chasquido de la lengua. Cianuro en vena para el amante que sueña con la idea de vivir en los mundos de marcianos y los mares de alquitrán; las ruinas de Mercurio y los gases de Titán. Indudablemente he tomado prestada la llave que resuelve el enigma, pues de mil piezas solo me he tragado un impar. Antes de la madrugada, la luna lamerá tu ventana y, tras las cortinas, se desnudará ruborizada para sonreír por el hueco que falta.
Comentarios
Publicar un comentario