The Mastermind, de Kelly Reichardt: "El rostro de los desangelados"
Los tambores de la guerra de Vietnam que resuenan en los televisores de los hogares, la reacción de una sociedad agotada por el esfuerzo bélico y las largas colas que se amontonan en los centros de caridad conforman el telón de fondo de The Mastermind (2025), la nueva película de Kelly Reichardt.
La directora de Wendy and Lucy (2008) y First Cow (2019) narra el hurto de una serie de cuadros abstractos, planeado por un carpintero desempleado, J.B. (Josh O'Connor), quien debe huir de su hogar cuando nada sale según lo previsto.
En la odisea de nuestro protagonista se ve el reflejo del pueblo estadounidense de los años setenta, pues J.B. encarna el ascenso y la caída del prototipo de hombre que ha de ingeniárselas para sobrevivir en un mercado que devora los sueños y en una sociedad donde comienzan a germinar las semillas para la futura era Reagan. J.B. es un antihéroe con su propia banda sonora, que a ritmo de platillos y solos de saxofón crean un efímero ambiente de esperanza que se irá desafinando con el transcurrir de los días.
Reichardt nos prepara para un aciago, aunque abrupto final, tras habernos permitido disfrutar de escenas en las que J. B. simplemente actúa mientras el silencio lo acompaña; casi como si la directora nos susurrase: “Tomad un momento para respirar, para quedaros con su rostro, porque luego no habrá tiempo, porque ya será demasiado tarde”.
Aunque sumamente política, la película también reflexiona sobre la preservación del arte, la familia como víctima de la ambición personal o el viaje de los desangelados por las ruinas de un mañana que jamás llega.
Comentarios
Publicar un comentario