Slanted, de Amy Wang: "Un body horror antifascista"
En tiempos en los que tener el carnet del KKK y ser supremacista blanco ha vuelto de moda, la directora Amy Wang nos sorprende con Slanted, un body horror que no teme abrir heridas y burlarse de todo el movimiento MAGA, tan arraigado en la mente de buena parte de la población estadounidense.
Slanted cuenta la historia de Joan Huang (Shirley Chen), hija de migrantes chinos en Estados Unidos. Desde que llegó al país siendo una cría, siempre tuvo el sueño de ser la reina del baile de fin de curso, pero hay un ligero problema… Por casualidad —quién lo hubiese pensado—, todas las reinas del baile han sido siempre chicas blancas. Joan se obsesiona tanto con ocultar sus orígenes asiáticos que tomará una drástica decisión: aceptará una oferta que le cambiará la vida.
Salvo por momentos puramente grotescos, no es una película nada sangrienta; en realidad, el tema del body horror no es más que una excusa para plasmar un problema social: el racismo calcificado en la sociedad estadounidense. A lo largo de la película se juega con la idea de la búsqueda de la “igualdad” mediante el color de la piel, el blanco, para ser exactos. De ahí que Joan quiera despojarse de su propia identidad para no ser observada ni señalada. Como es lógico pensar, toda pérdida consciente de identidad requiere una sangre fría —o una estupidez— inhumanas, algo que Joan termina demostrando que no tiene —por fortuna—.
Sin embargo, la transmutación del cuerpo ya se ha dado y todo cambio es irreversible… Cabe destacar que, si bien tenemos el personaje de Joan, esa hija de migrantes que quiere asimilarse a la cultura yanqui, también encontramos en el otro lado de la balanza a Brindha (Maitreyi Ramakrishnan), hija de migrantes indios que se convierte en el referente de las minorías étnicas frente al avance demoledor de la mentalidad blanca de erradicar todas las razas con el fin de alcanzar una “igualdad” absoluta. Recordemos también, que todo Jekyll tiene a su Hyde y en este caso, el "alter ego" de Joan es Jo Hunt (Mckenna Grace).
Slanted, pese a recordarnos a La sustancia —de hecho, la película no oculta de quién se inspira, pues muestra planos muy similares donde podríamos crear un diálogo perfecto entre Elisabeth Sparkle (Demi Moore) y la propia Joan—, es divertida, fresca y con un mensaje profundamente antifascista. Una joya que, si son amantes del terror, no pueden perderse.
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